Remesas a Argentina. Análisis del comportamiento de inmigrantes italianos

HISTORIA DEL ENVÍO DE REMESAS
DE ARGENTINA A ITALIA
Este trabajo de la profesora Carina Frid, del CONICET de Argentina, nos permite conocer cómo actuaron los inmigrantes italianos, radicados en grandes contingentes en la Argentina de finales del Siglo XIX.
El trabajo completo se puede leer en http://www.fcecon.unr.edu.ar/investigacion/jornadas/archivos/frid11jornadas.PDF
Carina FRID
Instituto de Investigaciones Económicas, Escuela de Economía
CONICET
LAS REMESAS DE LOS INMIGRANTES ITALIANOS EN ARGENTINA.
PRÁCTICAS Y CIRCUITOS EN UNA PERSPECTIVA REGIONAL
(1870-1900)
Nos proponemos en el presente estudio analizar los instrumentos, prácticas y agentes que intervinieron en la transferencias de remesas desde la Argentina hacia Italia durante el último tercio del siglo XIX. Más en particular, intentamos profundizar esta cuestión teniendo en cuenta el peso que las matrices regionales de la inmigración italiana han impreso al envío de ahorros a las localidades de origen y al muy diferente impacto que las remesas sudamericanas ejercieron en esos contextos económicos.
Nuestro campo de observación se limita aquí al ciclo previo a la puesta en funcionamiento de la maquinaria bancaria organizada en torno al Banco de Nápoles (1902) para la transferencia de las remesas de los italianos a la Península y que en Argentina fue capitalizada por el Banco de Italia como único operador.
Se trata de los años de expansión del aparato financiero y bancario que acompañaron primero el fuerte crecimiento de la economía argentina y, desde 1890, su crisis y recuperación2.
El tema de las remesas ha tenido una repercusión historiográfica dispar en los estudios sobre las migraciones internacionales en general y en particular en el caso argentino3. En ello ha conspirado la precariedad de las estadísticas públicas y privadas (y en especial, los fondos documentales bancarios) a uno y otro lado del Atlántico4, generando desaliento antes que entusiasmo por el trabajo analítico sobre el tema.
La cuestión de las remesas ha sido abordada desde marcos macroeconómicos5 y no cabe duda que las investigaciones realizadas en Italia han avanzado claramente en dicho campo ya desde fines de los años de 19706, aventajando a la historiografía del tema para el caso español. Algunos estudios puntuales han registrado el impacto regional de las remesas, incursionando desde una perspectiva acotada, en la experiencia seguida por algunos ejemplos micro-regionales del centro y del sur de Italia (comprendiendo trabajos tan dispares como el de Cinel por un lado y las investigaciones de Douglass y De Clementi para el sur, o las de P. Corti, para las áreas nordoccidentales)
En la Argentina, la cuestión de las remesas no despertó inquietudes en los contemporáneos en cuanto a su impacto en términos macroeconómicos. En los años de la inmigración masiva se observaba que la balanza de pagos de la Argentina se encontraba en condiciones de absorber la presión que aquellos minúsculos movimientos monetarios pudieran ejercer sobre la demanda de oro8 durante los años de maduración de la economía agroexportadora.
En el cuadro más general del aporte que correspondió a cada país de destino en el envío de los ahorros de los inmigrantes, la Argentina no figuró en las primeras filas de las sumas enviadas por los emigrantes desde el exterior. Las estadísticas del gobierno italiano, por ejemplo, registraron bien aquella menor correlatividad entre inmigración y monto de las remesas de los italianos que se habían asentado en Argentina9.
Mientras que los Estados Unidos y los países de Europa continental lideraban los montos de los flujos de ahorro enviados por los italianos a sus áreas de origen, la Argentina registró, a lo largo del período 1880-1930, un volumen monetario bastante inferior al de los países mencionados; el número de imposiciones, en cambio, resultó en términos relativos más acorde a las cifras totales de los italianos que residieron en la Argentina en forma permanente o temporaria.
Como bien ha señalado F. Devoto10, ni los ahorros medidos en remesas ni el diferencial de salarios resultan indicadores suficientes a la hora de justificar los logros económicos y sociales de un mismo grupo migratorio en distintos países de destino.
Existen otras alternativas para medir niveles de capacidad de ahorro, tales como el grado de acceso a la propiedad (urbana y rural)11, como herramientas analíticas a la hora de evaluar los resultados de experiencias inmigratorias que se construyen en contextos económicos diversos según los países de destino, las expectativas, oportunidades y duración de los ciclos migratorios. Las particulares condiciones del mercado de la vivienda en los centros urbanos rioplatenses encontraron respuesta en la alta proporción de italianos que canalizaron gran parte del ahorro en la inversión inmobiliaria.
A esta opción adhirió la inmigración europea en general, aún en períodos que suelen considerarse como formativos ó previos a la emergencia del mercado de tierras rurales, si bien y tal como comentaban los representantes consulares de Italia, no dejaban de enviar importantes sumas de ahorros a sus países de origen.