Remesas a Argentina. Artículo del Diario La Nación de Buenos Aires

ANÁLISIS EN EL DIARIO LA NACIÓN DE BUENOS AIRES, DEL ENVÍO DE REMESAS POR PARTE DE LOS INMIGRANTES ARGENTINOS EN EUROPA Y ESTADOS UNIDOS
Publicado en www.lanacion.com.ar
Como contracara del proceso migratorio hacia los países desarrollados que tuvo lugar las últimas décadas, América latina se convirtió en la principal región receptora de remesas (el dinero que envían los emigrantes) desde las economías más ricas del planeta. Pese a este fenómeno, la llegada de divisas de este origen a la región se desaceleró en los últimos años, y en la Argentina incluso se estancó.
La región recibió US$ 59.900 millones el año pasado, según las cifras del trabajo Remesas y desarrollo: lecciones de América latina , del Banco Mundial. Las remesas aumentaron sólo un 6% en 2007 respecto del año anterior, a diferencia de la tasa promedio anual del 19% que se registró entre 2000 y 2006. Este fenómeno se dio con más fuerza en la Argentina, donde el ingreso de remesas se paralizó los dos últimos años en US$ 542 millones, según las estimaciones del organismo internacional.
Del otro lado, los extranjeros que trabajan en la Argentina enviaron a sus países de origen US$ 367 millones en 2006 -último dato disponible en el informe-, un 16,9% más que en 2005.
México, con US$ 25.000 millones, captó casi la mitad de los fondos y se erigió como el principal país receptor de la región y el tercero en el mundo, detrás de India y China.
El informe destaca que el dinero enviado por los trabajadores emigrantes a sus países de origen "ayuda a disminuir los niveles de pobreza y mejora los indicadores de educación y salud". Además, señala que contribuye a aumentar el crecimiento y la inversión, y conlleva una menor inestabilidad económica, al lubricar la economía con divisas.
Según el trabajo, las remesas tienen "un efecto positivo y significativo en los depósitos y créditos bancarios", aunque aclara que en América latina es menor que en otras latitudes.
El trabajo advierte que, por la crisis financiera global, "el flujo de remesas podría verse afectado por la desaceleración de la actividad económica en Estados Unidos, situación que sólo realza la importancia de adoptar urgentemente medidas para facilitar su flujo e incrementar los efectos en el desarrollo". A estos beneficios se contrapone un costo, inherente a cualquier ingreso masivo de capitales: el de generar una apreciación del tipo de cambio que provoque una reducción en la competitividad de la economía.
El informe destaca, además, que por cada punto porcentual que aumenta el coeficiente entre las remesas y el producto bruto interno (PBI), la población que vive "en condiciones de pobreza se reduce en aproximadamente un 0,4% en promedio". Vale como ejemplo el caso de México, donde el 61% de los hogares que reciben remesas pertenece al 20% de menores ingresos, según el trabajo.
"No debemos pasar por alto el importante rol que desempeñan las remesas, en vista de que representan cerca del 64% de los flujos de inversión extranjera directa en la región. Las remesas ayudan a aumentar los ahorros de las familias pobres y a mantener a los niños en la escuela", destacó la vicepresidenta del Banco Mundial para América latina y el Caribe, Pamela Cox.
Posición ventajosa
Dado su impacto favorable en la reducción de la pobreza, el Banco Mundial recomienda en el informe facilitar la transparencia y la participación de una mayor cantidad de instituciones financieras en el mercado de las remesas.
El informe consigna que "las instituciones de ahorro y préstamo, las cooperativas de crédito y las empresas de microfinanciamiento podrían estar en una posición ventajosa para actuar de agentes de pago, puesto que sus redes suelen estar más cerca de los beneficiarios habituales de las remesas que los grandes bancos comerciales".
"Hoy más que nunca es importante reducir el costo de las transferencias, dada la disminución en las tasas de crecimiento a partir de 2007", agregó el economista jefe del organismo para la región, Humberto López, que además fue uno de los editores del informe.
Por Rafael Mathus Ruiz
De la Redacción de LA NACION
De la Redacción de LA NACION